Los orígenes más remotos del Bull Terrier están en los primeros cruces entre Bulldog y Terrier. Desde que las peleas de perros contra toros se hicieron populares en Gran Bretaña se utilizaron perros tipo Mastín; en cambio, tras una reglamentación realizada en 1685 se precisaban perros que se colocaran entre los cuernos e hicieran presa en la nariz. Para poderlo llevar a cabo con éxito se hizo imprescindible un animal de pequeña estatura con una mandíbula fuerte y de hocico corto. |
El aspecto general del Bull Terrier es el de un perro fuerte, musculoso, simétrico, activo, con una mirada penetrante, de expresión inteligente y resuelta. Independientemente de la talla, las características sexuales de los machos y hembras deben estar bien marcadas. Su cabeza ovoide y su perfil convexo son únicos
El Bull Terrier es un perro de mucho nervio y energía, que necesita mucho ejercicio debería correr y jugar dos horas al día mínimo, esto mantendrá al perro en forma, al mismo tiempo que le ayudara a no engordar. |